martes, 18 de julio de 2017

4.3..Teoría de la red de actores.

teoría del actor-red fundada y difundida, entre otros, por Bruno Latour- trata de describir la acción conjunta, inextricable, de los seres humanos y de las tecnologías. Es una teoría de la acción y de la estructura social que integra -sin separar a priori-personas y máquinas (o artefactos técnicos), y, por tanto, no distingue entre “lo social” y lo “no-social”. Y es, al mismo tiempo, una teoría sobre el movimiento de montaje o ensamblaje de los elementos de la sociedad que llevan a constituir conjuntos y colectivos. Se entiende, desde esta teoría, que el movimiento de ensamblaje de la sociedad, y de las acciones de los seres humanos, es un continuo en el que tecnología y personas se alían y se funden.
Latour reclama, en consecuencia, un nuevo punto de vista sobre las sociedades humanas que sea capaz de describir el movimiento constante de ensamblaje que se produce en el escenario sociológico y tecnológico: “the social is further detected through the surprising movements from one association to the next; those movements can either be suspended or resumed; when they are prematurely suspended, the social as normally construed is bound together with already accepted participants called ‘social actors’ who are members of a ‘society’; when the movement toward collection is resumed, it traces the social as associations through many non-social entities which might become participants later; if pursued systematically, this tracking may end up in a shared definition of a common world, what I have called a collective; but if there are no procedures to render it common, it may fail to be assembled” 
Tecnologías y personas
Según José van Dijck, la teoría del actor-red “aims to map relations between technologies and people an tries to explain how this relations are both material and semiotic”. De este modo, la teoría del actor-red ofrece “the analytical armamentarium necessary to understand both the technology itself and the integration with human interaction” -Van Dijck, J., (2013:27).
Lo que diluye este enfoque es la antigua visión de la tecnología como mero instrumento de una acción humana pre-existente. Por el contrario, propone una visión integrada. No se puede comprender la acción humana sin entender cómo ésta viene modificada, condicionada y posibilitada por una tecnología que, al mismo tiempo, es cambiada y alterada –en un flujo continuo- por la misma acción de las personas.
Así pues, el nuevo agente social es un híbrido de relaciones y sustancias entre seres humanos, máquinas, lenguajes, semióticas y programaciones.
El momento de la teoría del actor-red
¿Por qué en los últimos tiempos la teoría del actor-red está siendo tan influyente en las ciencias sociales y en el estudio de la comunicación?
Las causas son diversas. La primera de ellas tiene que ver con la epistemología y con la absoluta y, al mismo tiempo, vieja necesidad de disponer de enfoques holísticos y organizados ante un escenario social tan complejo y difícil como el actual.
Cuando la variedad de fenómenos, procesos y situaciones es tan amplia, solo las teorías que son capaces de organizar una visión sistémica y, a la vez, integradora, pueden ser útiles.
En este sentido, la teoría del actor-red se basa en los principios de la epistemología estructural y reconoce la importancia de la noción de sistema, por la cual, un elemento concreto e individual no tiene significado si no se entiende en el conjunto de relaciones que contrae con otros elementos del contexto. Aquí, por tanto, la teoría del actor-red guarda estrecha relación con el estructuralismo, la teoría de sistemas e, incluso, con la teoría de las formas emergentes o de la Gestalt.
Por otro lado, tiene que ver con el desarrollo de las ciencias sociales y humanas que se han apoyado recientemente en las teorías de las redes. Hace casi dos décadas que este enfoque ha cobrado fuerza en el análisis de la sociedadEsta aproximación, de la cual forma parte el punto de vista de Latour, ha venido explicando – desde hace décadas – la sociedad en términos de relaciones reticulares y de conjuntos estructurados. En ella han confluido y confluyen desde la teoría de la Gestalt hasta el estructural-funcionalismo, pasando por la sociometría, la teoría de los grafos, la antropología cultural y muchas otras aproximaciones a los fenómenos que subrayan la idea de estructura y sistema.Finalmente, se trata de un fenómeno comunicativo. Es Internet y su impacto en la comunicación lo que ha dado fuerza y visibilidad al fenómeno de estructuración en forma de red. Los medios ya no son de diseminación y masificación, sino complejas estructuras de redes que se articulan y se solapan unas a otras, imbricándose continuamente.De modo que el terreno se halla abonado para avanzar en un enfoque de análisis que trate de reunir en un mismo plano la comunicación en red, la generación de estructuras y de conjuntos holísticos, la inseparabilidad de la acción humana y no humana, el rol creciente de los artefactos tecnológicos y las infraestructuras derivadas y los lenguajes de programación, las normas, códigos y reglas sociales y hasta las semióticas sociales los discursos. Y es esto lo que, precisamente, pretende amparar y recoger organizadamente la teoría del actor-red.
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Conceptos de la Teoría del Actor-Red



  • Actantes: término neutro para denominar cada elemento que infiere en una red; entidades no diferenciadas por ser personas o artefactos, objetos o cualquier forma física o intangible que dialogue en un colectivo.
  • Colectivo: conjunto de múltiples actantes que interaccionan y consiguen aportar una definición compartida para un mundo común.
  • Descajanegrización: se aborda la importancia de que todos los actantes que forman parte de un proceso, es decir no estudiar simplemente el producto terminado, sino también el cómo se ha llegado hasta él [anacoluto, frase ininteligible]. En el laboratorio por ejemplo, a esto se refiere la idea desarrollada como seguir a los investigadores en el proceso constructivo, observando las negociaciones y los actantes que participan en este proceso.
  • El quehacer científico se caracteriza por las referencias circulantes. Los científicos no crean la realidad ni describen algo que "está ahí". Lo que hacen es crear sistemas de referencias (podríamos decir aproximadamente, "representaciones") que permiten referirse a un fenómeno generando un esquema descriptivo. Estos esquemas, que una vez consolidados sirven de base a la creación de nuevas representaciones, permiten transitar entre el fenómeno y sus sucesivas representaciones, en ambos sentidos, y son parte fundamental del campo de operación de las disciplinas.2
  • La estructura social no es un sustantivo sino un verbo. La estructura no es independiente de la sociedad que sustenta, si no que a la vez genera y regenera. "Ninguna versión del orden social, ninguna organización, y ningún agente resulta jamás completo, autónomo y final" (Law, 1992: 385-386).
  • Rompe la dicotomía micro y macro: propone seguir y examinar a los actores y productos de la tecnociencia en el momento mismo de sus acciones.
  • Rompe la dicotomía dimensión social-dimensión cognitiva: la sociedad es producto de un entramado de relaciones heterogéneas.
  • Los elementos sociales en el pensamiento social no son dimensiones causales, son otro producto de las interacciones entre los actores. Por lo tanto son un problema, no una solución.



Ideas clave





El elemento distintivo de esta teoría es que considera actante tanto a humanos, como a objetos ("no-humanos), y discursos. Propone una visión simétrica y monista del mundo. Señala la importancia de lo tecnológico en la explicación del mundo, tratándolo de una manera equivalente a la manera en que se trata lo social. Esta teoría pone atención en las redes que se establecen en la producción de conocimiento, estudiando y observando el entorno de los ingenieros y científicos cuando llevan a cabo sus proyectos, enfatizando que nadie actúa solo y que hay un gran número de actantes que influyen. En contraste con la mayoría del trabajo en sociología, la ANT no distingue entre humano y no-humano para identificar la agencia. Devuelve la mirada hacia la participación que tienen recursos como el equipo, dinero, datos, publicidad o poder.

El término actante es utilizado como una forma neutral de referir a actores tanto humanos como no-humanos, ya que sus principales autores han considerado que la palabra actor tiene una carga simbólica ligada al "ser personas".

Según Latour, las personas y las máquinas deberán ser tratadas como iguales para hacer estudios sociales, esto se refiere al principio de simetría. Es decir que considera un error plantearse explicaciones que hacen referencia a dualismos como naturaleza-social o, como ya hemos mencionado, lo humano de lo no-humano. Son elementos indisociables y podrían, más aún, deberían ser descritos en los mismos términos.

«El actor-red no es reductible ni a un simple actor ni a una red. (...) Un actor-red es, simultáneamente, un actor cuya actividad consiste en entrelazar elementos heterogéneos y una red que es capaz de redefinir y transformar aquello de lo que está hecha» (Callon, 1992/1998: 156). Los actores pueden ser representados siempre mediante redes de palabras. Para ello se emplea el análisis de palabras asociadas que pone de manifiesto las redes, su posición estratégica y su evolución o traducción.

Latour, en su libro “Reensamblar lo social”, redacta un párrafo que recoge de forma muy explicativa las características principales de su teoría de ensamblaje:

«Lo social se detecta además a través de los sorprendentes movimientos de una asociación a la siguiente; esos movimientos pueden ser suspendidos o reiniciados; cuando son suspendidos prematuramente, lo social, tal como se lo concibe normalmente, aparece compuesto por participantes ya aceptados llamados "actores sociales", que son miembros de una "sociedad"; cuando el movimiento hacia la recolección se reinicia, rastrea lo social en tanto asociaciones a través de muchas entidades no sociales que podrían convertirse en participantes mas adelante; si se lo realiza sistemáticamente, este rastreo puede culminar en una definición compartida de un mundo común, lo que he llamado un colectivo; pero si no existen procedimientos para lograr que ese mundo sea común, puede ocurrir que no sea ensamblado y, por ultimo, la mejor definición de la sociología es que se trata de la disciplina en la que los participantes explícitamente se ocupan de reensamblar lo colectivo».1

La fuerza de la Teoría del Actor-Red en la actualidad





Según Pérez Tornero, la vigencia de la Teoría del Actor-Red es propiciada por las características del mundo contemporáneo: “necesitamos un marco conceptual que pueda dar cuenta del continuo movimiento de reticulación, ensamblaje y organización que se produce con los nuevos medios. Y requerimos que este marco sea global, explicativo y sostenga la idea de conjunto”.6

Con ello relaciona la potencialidad explicativa de la teoría del actor-red como una forma de abordar la sociedad que propone puntos de vista mucho más certeros, teniendo en cuenta el inmenso impacto de Internet en la comunicación, que intrínsecamente “ha dado fuerza y visibilidad al fenómeno de estructuración en forma de red”. En este contexto, donde la concepción de interrelación es mucho más explícita, la teoría del actor-red consigue identificar en un mismo nivel y a la vez unificar los artefactos tecnológicos con lenguajes de programación y actos humanos, todos ellos actantes en conjuntos holísticos.

La fuerza de esta teoría reside también en la aplicación parcial o total, explícita o encubierta, de sus fundamentos en teorías de otros autores que “reivindican el papel fundamental que tiene hoy en día las redes y las conexiones”. Tal como indica José Manuel Pérez Tornero, éstas pueden ser el conectivismo, el constructivismo, la semiótica, la antropología cultural o la economía política.





4.2..Construcción social de la ciencia y la tecnología.

Como respuesta a lo que denuncian como las visiones lineales y deterministas" de la mayoría de los estudios en Historia y Sociología de la Tecnología, un grupo de intelectuales norteamericanos y europeos ha venido trabajando, desde finales de los años sesenta, en la consolidación de un nuevo conjunto de herramientas teóricas que permitan repensar esta historia. Una de las obras cumbres de este grupo de intelectuales es The Social Construction ofTechnological5ystems: New Directions in the50- ciology and History ofTechnology, editado por Wiebe Bijker, Trevor Pinch y Thomas Hughes (Bijker, Hughes y Pinch, 1987). En el libro mencionado, Bijker y Pinch realizan una reevaluación de la historia de la bicicleta aplicando nuevas herramientas metodológicas. La historia popular y heroica de la bicicleta se desarrolla en Estados Unidos y se puede resumir en una evolución del artefacto que poco a poco va pasando de diseños pobres e inapropiados a uno que finalmente se consolida como el mejor gracias a sus ventajas técnicas. Se trata del diseño que hoyes el más común de las bicicletas: aquel que tiene dos ruedas del mismo tamaño, neumático de caucho, cadena de transmisión y un marco que los une. Este diseño ha cambiado muy poco en los últimos cien años. Como en toda historia mítica, el héroe de ésta es un fabricante único que, contra viento y marea, logró apropiar el conocimiento de diseño, fabricación y comercialización de la bicicleta de fuentes europeas y consolidar su negocio: Alexander Pope (Hounshell, 1984: 189 y ss). En esta versión tradicional y determinista de la historia, el paso significativo por la bicicleta de rueda alta es un mero paso en la "evolución natural" del diseño de las bicicletas. Los autores de este nuevo análisis deconstruyen la versión lineal antes mencionada y asumen el reto de "abrir la caja negra" para entender cómo el diseño mismo de la bicicleta es el resultado de procesos de negociación de interpretaciones entre grupos sociales. Para ello adaptan los logros de un programa sociológico de aná- lisis del desarrollo de la ciencia. Se trata del Empirical Programme of Re1ativism -

AJ aplicar este análisis ;¡J surgimiento de la bicicleta, los autores distinguen cinca h
 rramientas: p rim ero . 12 existencia de grupos sociales q ue ~~nt:il.n visiones parucclares de acuerdo a su s in tereses . Segundo , el fen ómeno de flexibilidad ínterp retauva con relación ;1 problemas 'f so luciones. es decir, la existencia misma de problemas y de soluciones es relauvs al grupo social Tercero, existen mecanismos sociales q ue permi ten el cierre de las conrrovcrsras uuciadas, que a veces pcede loh'TUSC pur demostraci ón de la ventaja tét:nio C1l si, O por retórica y/u mediante propaganda. entre muchos otros. Cuarto. exrste un marco tecoclógicc o co njunto de cC"lnccptos y técnicas empleados por una cc murudad para la soluci ón de pro· hlernas (. Este último concepto es muy similar al paradigma de Thcrnas Kuhn  y .. finalmence, hay distintos grados de inclusión dentro del marco tecnológico : 4wenc !o están mas menudos cenden a operar denc-o de la lógica lid marco l ógico: quienes están me nos centrados, en al¡.:uno:o! casos, uen den a producir cambio s radicales . A continuación presen to algunos detalles del anilisi! de la bicicleta de Biiker y Pinch p:an iJu:\[ur el poder CXpliC2 tS\'O lle cun berramienras. 1....0 p rimero e1. que en su an álisis distingcen lo s SIgu ientes grupos socia les: los hombres. la:\ rncieres.. los niños. los viejos, los fabricantes de bicicletas. varios grupos de ingenieros, en tre otros. Cada grupo es caracterizado teniendo en cuenta las condiciones de IJ. época. asi, 10lS muj eres vest ían (le un modo espec ial, con faldones largos. llue teman una dirceo. rela ci ón con la dificultad p:.ua montar en brcicleta y que K' tenia en cuenta p:ar':.l cierta s p ropuest015.
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En segundo lugar, con referencia a la flexibilidad interpretativa. los autores
muestran en su aruculo cómo un diseño podía ser pe rfec to p3.l'2 determinad o
grupo social. fl('ro presentar problemas so lamente reconocidos por OtrOS f,'TUpO
sociales. Asi, la bicicleta de rueda alta, que se popularizó po r algún tiempo y se
negóa conocer como el modelo "ordina rio" (en elscnudo de com ún.gcocrahesdo),
fue de gran valor p<lnl el gru po soci al de hombres adulto s y sanos para quienes t:
convirtió en un símbolo de vmlldad y de poder. Sin embargo, grupos sociales
como las mui eres. Jos ni ño s y los viejos veían en ese diseño problemas,
principalmente asocia do s a la dificul tad de montar estos ap:uatos: veían problemas
de seguridad que por supuesto, no eran reconoci dos po r las asociaciones, casi
logias, de usuarios de la bicicleta de rueda alta. Las mujeres percibían problemas
de acceso :a estas tecnologías debido a la vestimenta de la épOC2.
Gracias a la percepció n de los discñ..do res de bicicletas y a la presión de lo s
diferentes grupos sociales, se propuso el diseño de múltiples versio nes de bicic le tas
que atendían diferentes requerimien tos de segun dad y de acceso en mayor (1
menor medida. Prueba de ello son los diseños 'lue se vinieron a conocer como
Lawson's Bicyclene (G ráfic a t), la "ordinaria" adaptada (G d fica 2), o la \'(:n ip pe r
spring framc (G ráfica 3), entre muchísimos OtrOS diseños.

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La tesis de la visión tradicional del conocimiento científico era que éste evolucionaba independientemente de los intereses políticos, sociales o económicos y que la investigación científica era neutral, en cuanto la realidad era alguna cosa que se hallaba “allá afuera” y los científicos tan sólo se limitaban a descubrirla. También la tecnología evolucionaba de forma lineal e inexorable y cada nueva aplicación tecnológica producía unos impactos sobre la sociedad, la cual recibía ese nuevo invento de forma pasiva y sin posibilidades de intervenir en su configuración.
Aunque los métodos aplicados son similares, (estudio de casos, de laboratorio, análisis de controversias, etc.) tanto la ciencia como la tecnología han aplicado programas diferentes para investigar de qué forma se construye socialmente el conocimiento científico y la evolución de la tecnología.

Construcción social de la ciencia



La Sociología clásica del Conocimiento consideraba que el conocimiento científico era el único que no estaba sometido a las variaciones socioculturales a las que están sujetas otras instituciones como la religión, la política, el derecho o el arte. Por lo que la ciencia ha sido el único campo de conocimiento que escapaba a los análisis de los sociólogos del conocimiento, centrándose estos únicamente en la investigación de las relaciones organizativas y sociales entre científicos. Se consideraba, también, que las causas sociales estaban detrás de la generación de conocimiento científico deficiente o erróneo siendo inmune el conocimiento verdadero a cualquier tipo de manipulación social.

La principal consecuencia de las sociologías de la ciencia que adoptaron la concepción heredada de los fundadores de la sociología clásica del conocimiento –DurkheimMarxKarl Mannheim- era que no centraban sus estudios en la naturaleza y en la estructura del conocimiento científico. La visión tradicional de la sociología de la ciencia era asimétrica ya que consideraba que las ciencias sociales sólo podían dar cuenta de los errores de la ciencia, ya que, pensaba, estos eran producidos por causas externas a la ciencia actuando en contra de la racionalidad del método científico. El conocimiento verdadero -el que proporcionaba la ciencia- por el contrario, únicamente era atribuible a causas lógicas y naturales. Este era el pensamiento de la Sociología del error, que además consideraba la generación de conocimiento científico correcto como una caja negra,[1] la apertura de la cual no reportaría nada al estudio sociológico y lo alejaría de su función principal, visión cuestionada por los sociólogos constructivistas.



Construcción social de la tecnología





De la misma forma que la ciencia, la visión tradicional de la tecnología también consideraba que esta tenía un desarrollo totalmente autónomo. Se pensaba que la innovación tecnológica había producido cambios sociales a lo largo de la historia, pero las personas no podían actuar sobre estos cambios, sino tan sólo limitarse a recibirlos de forma pasiva. Esta tesis es conocida con el nombre de determinismo tecnológico.

Los primeros estudios sociales sobre tecnología, por tanto, estaban encaminados a analizar los impactos que la innovación tecnológica causaba sobre la sociedad con el fin de prever sus consecuencias negativas. Estos estudios llamados de Evaluación de Tecnologías, llevaron en el año 1972 a la fundación de la primera agencia gubernamental en los Estados Unidos, la Office of Technology Assessement (OTA), inducida por ciertos movimientos sociales y ecologistas preocupados por el impacto de ciertas tecnologías sobre el medio ambiente y los derechos sociales de los ciudadanos. Posteriormente, gobiernos de otros países procedieron a la creación de sus propias oficinas de Evaluación Tecnológicas.

A partir de la década de 1980, sin embargo, este tipo de estudios sobre impactos entra en crisis, ya que los informes fueron ineficientes la mayor parte de las veces al no cumplirse las predicciones y no influir sobre el diseño de la política científica y tecnológica de los gobiernos, ya que el impacto de ciertas tecnologías no fue el mismo en diferentes contextos sociales. Por este motivo, hay un interés creciente en estudiar de qué manera los agentes sociales intervienen en el avance tecnológico. Se pasa a una Evaluación constructiva de las tecnologías, en cuanto que se considera que la innovación tecnológica en realidad no sigue una lógica autónoma propia, sino que en realidad es producto de una interacción entre diversos factores sociales, económicos y culturales.[6] Por tanto, la innovación tecnológica, de la misma forma que la ciencia, también se construye socialmente.

Esta perspectiva constructivista, se dotará de la misma metodología que utilizará el Programa Fuerte en la sociología del conocimiento (empirismo, análisis de todo el proceso creativo, análisis de controversias y el principio de simetría, que atribuye tanto el éxito como el fracaso a factores sociales) pero esta vez aplicada a la innovación tecnológica.

La versión radical del constructivismo tecnológico[7] dio lugar al llamado modelo SCOT, originado en el estudio que los profesores de Ciencia y Tecnología Trevor Pinch y Wiebe Bijke llevaron a cabo sobre la bicicleta. Al analizar este artefacto observaron que en la adopción del diseño definitivo toman parte diversos factores, como por ejemplo:

  1. Grupos sociales relevantes (GSR): Grupo de individuos que tienen en común la misma visión del artefacto, la cual es diferente para cada grupo. Estos grupos, cada uno con sus propios intereses, interaccionan dentro de una estructura que conforma un marco tecnológico, hecho que marcará el futuro tanto del artefacto como del grupo social en cuestión.

  1. Flexibilidad interpretativa: Un mismo artefacto no tiene el mismo significado o valor en contextos socio culturales diferentes, es decir, no existe un único artefacto, sino diversos en virtud de la visión que de él tienen los grupos sociales relevantes. Esto dará lugar a controversias que se resolverán con la imposición de un modelo sobre los otros, por la cual cosa la controversia se clausurara y dará lugar a la estabilización del artefacto en la versión que acabará siendo la definitiva.

  1. Entramados o sistemas sociotécnicos: redes donde juegan y se combinan intereses, valores, conocimientos y todo tipo de factores socioculturales que provocan el carácter heterogéneo de la tecnología y su evolución multidireccional demostrando de esta manera que la innovación tecnológica se halla configurada y construida socialmente.



S. H. Cutcliffe ve también en el aumento del interés por las publicaciones de temas científicos y tecnológicos por parte del público en general esta necesidad de entender un proceso en el cual se participa activamente y no de manera pasiva como se creía antes
Finalmente es observable también como el género ha influido en la construcción de ciertas tecnologías, básicamente de dos maneras:
  1. Mediante la exclusión de la participación de la mujer en el desarrollo científico y tecnológico.
  1. Con la perpetuación de estereotipos sexistas en el diseño por parte de los hombres de los artefactos considerados tradicionalmente de uso femenino en detrimento de una mayor eficacia.

4.1..Filosofía humanista de la tecnología

En el índice de casi sesenta páginas de la Encyclopedia of Philosophy editada por Paul Edwards no figura ninguna entrada con el término «técnica» ni «tecnología».' Esta ausencia, en una obra bien conocida, ilustra claramente la notable ignorancia y marginación con la que la tradición filosófica ha tratado, hasta nuestros días, todo lo referente a las técnicas. De hecho las relaciones entre técnica y filosofía quedaron ya sentenciadas en los mismos orígenes de la tradición filosófica. Platón y Aristóteles construyeron la división teórica entre techne y episteme y entre poiesis y praxis, es decir, entre las técnicas de producción material, por un lado. y el conocimiento teórico, la filosofía y las actividades no productivas, por otro. La separación teórica de la técnica respecto a la ciencia y las humanidades configura los prejuicios filosóficos que han acompañado la larga historia de la fílosofía y sus relaciones con la técnica,llegando incluso a marcar la moderna filosofía de la tecnología y a enfrentar distintas corrientes dentro de la misma.La superación de dichos prejuicios,tanto en la filosofía de la tecnologíacomo en la filosofía de la ciencia.pasa por la integración de ambas enuna filosofía de la tecnociencía, dentrode los actuales estudios interdiscíplínaresde ciencia y tecnología.Los prejuiciosde la (i.loso{fa tradicionalLa originaria interpretación filosófica de la técnica partió del supuesto de que el conocimiento predicativo (<<saberqué») representaba el conocimiento propiamente dicho, mientras queel conocimiento operativo (esabercómo») quedaba relegado como meraempeiria? Por este camino se llegóal conocimiento teórico «{saber por
qué») o episteme como la forma superíor de conocimiento, centrada en la explicación teórica o deducción a partir de primeros príncípíos.' Para Platón (Gorgias) al igual que para Aristóteles (Metaftsica y Ética a Nicómaco) las technai tenían que ver con logoi, es decir, con la verdad de enunciados. Según esta interpretación epistemológica, las technai correspondían a un conocimiento verdadero pero contingente, o sea, doxa que nunca podía alcanzar la categoría de conocimiento teórico, necesariamente verdadero e inmutable, representado por la episteme o ciencia. Los diversos tipos de técnicas se distinguían conforme a una gradación epistemológica según estuvieran más relacionadas con objetos simbólicos (de orden superior) corno la aritmética, o con la producción de objetos materiales (de orden inferior) corno la escultura.
La crítica de Mumford en su artículo "Tecnics and the nature of man" es profunda y plantea una sugestiva interpretación de la naturaleza del hombre y su evolución. Para éste, estamos en una etapa en la que se ha pasado de la invención o uso de herramientas (en busca del dominio de la naturaleza) a una etapa en la que el hombre se ha separado de su hábitat orgánico (Mumford: 1972; 77). Se trata de un salto cualitativo. Advierte que el hombre se va convirtiendo en un animal pasivo, ligado al servicio de máquinas, limitado y controlado "para el beneficio de organizaciones colectivas despersonalizadas" (Mumford: 1972; 77). Para él, se ha exagerado el papel jugado por las herramientas del hombre en su evolución e historia. Al hombre se le define como aquel que hace y usa instrumentos; se lee tendenciosamente en la historia esa determinación e, incluso, se divide la misma a partir del uso de tal o cual técnica o material. Según Mumford: "No había nada exclusivamente humano en la tecnología temprana hasta que fue modificada por símbolos lingüísticos, organización social y un designio estético" (Mumford: 1972; 78). La "herramienta" central del hombre era, entonces, su propio cuerpo activado mentalmente, usado para todo tipo de propósitos. Mumford establece aquí un criterio metodológico que podemos caracterizar como biocentrista en las tempranas fases de la evolución humana: ."Opuesto al estereotipo de la dominancia de las herramientas, la presente visión sostiene que el hombre es preeminentemente un animal que usa la mente, confecciona símbolos y se autocontrola, y el lugar primario de todas sus actividades descansa en su propio organismo"(Mumford: 1972; 80). La visión de Mumford pone de manifiesto el papel activo de las acciones vinculadas a la cultura y organización social en el decurso humano. Esto es central en la comprensión de la naturaleza del hombre y plantea una crítica profunda a los determinismos tecnológicos o económicos (Ruiz: 1991 b, y 1993), como, por ejemplo, sucede en el marxismo, donde la base económica determina el resto de la sociedad; más aún los medios del producción (las fuerzas productivas) se desarrollan y entonces provocan 6 conflictos en la esfera de las relaciones de producción (Zvorikine: 1965; 65- 66). La tecnología para la mayor parte de la tradición marxista es una "esfera independiente de fenómenos" (Zvorikine: 1965; 65). La visión de Mumford conduce a enfatizar como determinantes elementos no económicos en el proceso de la evolución humana: si se quiere, culturales . Para el marxismo, no sólo la economía es determinante sino que especialmente los medios de producción y, en particular, el tipo de técnicas y herramientas usadas. Para Engels, por ejemplo, el trabajo productivo es lo decisivo en la "transformación del mono en hombre"; las actividades no productivas son secundarias. Mumford apunta hacia otras dimensiones decisivas. Las actividades simbólicas como el lenguaje y el control de su organización psicosocial, fueron muy importantes en la evolución humana, pero la satisfacción de las necesidades materiales estaban profundamente integradas en toda la realidad humana. No es posible separar en cajones estancos técnicas y lucha por la existencia por un lado y, por otro, acciones simbólicas y control psicosocial. Es volver a caer en otro determinismo unilateral. Como señala V. Ferkiss en Technological man: the myth and reality: "Herramientas, caza, fuego, la compleja vía social, el habla, el camino y el cerebro humanos evolucionaron juntos para producir el hombre antiguo del gene homo hace cerca de medio millón de años" (Ferkiss: 1969; 69). En la satisfacción de sus necesidades materiales el hombre abordó la construcción de recursos sociales; la organización de los hombres con propósitos comunes fue lo decisivo en su evolución, que incluía desde elementos políticos, simbólicos, vivencias religiosas, hasta técnicas y herramientas.

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En el índice de casi sesenta páginas de la Encyclopedia of Philosophy editada por Paul Edwards no figura ninguna entrada con el término «técnica» ni «tecnología».' Esta ausencia, en una obra bien conocida, ilustra claramente la notable ignorancia y marginación con la que la tradición filosófica ha tratado, hasta nuestros días, todo lo referente a las técnicas. De hecho las relaciones entre técnica y filosofía quedaron ya sentenciadas en los mismos orígenes de la tradición filosófica. Platón y Aristóteles construyeron la división teórica entre techne y episteme y entre poiesis y praxis, es decir, entre las técnicas de producción material, por un lado. y el conocimiento teórico, la filosofía y las actividades no productivas, por otro. La separación teórica de la técnica respecto a la ciencia y las humanidades configura los prejuicios filosóficos que han acompañado la larga historia de la fílosofía y sus relaciones con la técnica,llegando incluso a marcar la moderna filosofía de la tecnología y a enfrentar distintas corrientes dentro de la misma.La superación de dichos prejuicios,tanto en la filosofía de la tecnologíacomo en la filosofía de la ciencia.pasa por la integración de ambas enuna filosofía de la tecnociencía, dentrode los actuales estudios interdiscíplínaresde ciencia y tecnología.Los prejuiciosde la (i.loso{fa tradicionalLa originaria interpretación filosófica de la técnica partió del supuesto de que el conocimiento predicativo (<<saberqué») representaba el conocimiento propiamente dicho, mientras queel conocimiento operativo (esabercómo») quedaba relegado como meraempeiria? Por este camino se llegóal conocimiento teórico «{saber por
qué») o episteme como la forma superíor de conocimiento, centrada en la explicación teórica o deducción a partir de primeros príncípíos.' Para Platón (Gorgias) al igual que para Aristóteles (Metaftsica y Ética a Nicómaco) las technai tenían que ver con logoi, es decir, con la verdad de enunciados. Según esta interpretación epistemológica, las technai correspondían a un conocimiento verdadero pero contingente, o sea, doxa que nunca podía alcanzar la categoría de conocimiento teórico, necesariamente verdadero e inmutable, representado por la episteme o ciencia. Los diversos tipos de técnicas se distinguían conforme a una gradación epistemológica según estuvieran más relacionadas con objetos simbólicos (de orden superior) corno la aritmética, o con la producción de objetos materiales (de orden inferior) corno la escultura.




La crítica de Mumford en su artículo "Tecnics and the nature of man" es profunda y plantea una sugestiva interpretación de la naturaleza del hombre y su evolución. Para éste, estamos en una etapa en la que se ha pasado de la invención o uso de herramientas (en busca del dominio de la naturaleza) a una etapa en la que el hombre se ha separado de su hábitat orgánico (Mumford: 1972; 77). Se trata de un salto cualitativo. Advierte que el hombre se va convirtiendo en un animal pasivo, ligado al servicio de máquinas, limitado y controlado "para el beneficio de organizaciones colectivas despersonalizadas" (Mumford: 1972; 77). Para él, se ha exagerado el papel jugado por las herramientas del hombre en su evolución e historia. Al hombre se le define como aquel que hace y usa instrumentos; se lee tendenciosamente en la historia esa determinación e, incluso, se divide la misma a partir del uso de tal o cual técnica o material. Según Mumford: "No había nada exclusivamente humano en la tecnología temprana hasta que fue modificada por símbolos lingüísticos, organización social y un designio estético" (Mumford: 1972; 78). La "herramienta" central del hombre era, entonces, su propio cuerpo activado mentalmente, usado para todo tipo de propósitos. Mumford establece aquí un criterio metodológico que podemos caracterizar como biocentrista en las tempranas fases de la evolución humana: ."Opuesto al estereotipo de la dominancia de las herramientas, la presente visión sostiene que el hombre es preeminentemente un animal que usa la mente, confecciona símbolos y se autocontrola, y el lugar primario de todas sus actividades descansa en su propio organismo"(Mumford: 1972; 80). La visión de Mumford pone de manifiesto el papel activo de las acciones vinculadas a la cultura y organización social en el decurso humano. Esto es central en la comprensión de la naturaleza del hombre y plantea una crítica profunda a los determinismos tecnológicos o económicos (Ruiz: 1991 b, y 1993), como, por ejemplo, sucede en el marxismo, donde la base económica determina el resto de la sociedad; más aún los medios del producción (las fuerzas productivas) se desarrollan y entonces provocan 6 conflictos en la esfera de las relaciones de producción (Zvorikine: 1965; 65- 66). La tecnología para la mayor parte de la tradición marxista es una "esfera independiente de fenómenos" (Zvorikine: 1965; 65). La visión de Mumford conduce a enfatizar como determinantes elementos no económicos en el proceso de la evolución humana: si se quiere, culturales . Para el marxismo, no sólo la economía es determinante sino que especialmente los medios de producción y, en particular, el tipo de técnicas y herramientas usadas. Para Engels, por ejemplo, el trabajo productivo es lo decisivo en la "transformación del mono en hombre"; las actividades no productivas son secundarias. Mumford apunta hacia otras dimensiones decisivas. Las actividades simbólicas como el lenguaje y el control de su organización psicosocial, fueron muy importantes en la evolución humana, pero la satisfacción de las necesidades materiales estaban profundamente integradas en toda la realidad humana. No es posible separar en cajones estancos técnicas y lucha por la existencia por un lado y, por otro, acciones simbólicas y control psicosocial. Es volver a caer en otro determinismo unilateral. Como señala V. Ferkiss en Technological man: the myth and reality: "Herramientas, caza, fuego, la compleja vía social, el habla, el camino y el cerebro humanos evolucionaron juntos para producir el hombre antiguo del gene homo hace cerca de medio millón de años" (Ferkiss: 1969; 69). En la satisfacción de sus necesidades materiales el hombre abordó la construcción de recursos sociales; la organización de los hombres con propósitos comunes fue lo decisivo en su evolución, que incluía desde elementos políticos, simbólicos, vivencias religiosas, hasta técnicas y herramientas.


Resultado de imagen para 4.1..Filosofía humanista de la tecnología


3.4..Pluralismo metodológico de la ciencia.

En la metodología para la recopilación de la información que sustenta el fenómeno de estudio de esta investigación, los estudios de caso, se utiliza el principio de pluralismo metodológico debido a que el fenómeno de estudio no se puede comprender desde una ciencia social particular, los estudios de caso generalmente muldisciplinarios generan información que no puede ser estudiada desde un punto de vista monodisciplinar. La tesis central de Jean Claude Passeron es que “a pesar de la diversidad, los hechos sociales que constituyen el objeto propio de las ciencias sociales comparten una característica común no pueden disociarse nunca de un determinado ámbito espacio-temporal (Giménez, 2004:23) a esta característica común la llama propiedad deíctica la cual tiene dos consecuencias: 1) No existe una única teoría general que explique la complejidad social y 2) las teorías no pueden enunciar leyes transhistóricas y universales.
La propiedad deíctica también ha desembocado en una revaloración de los estudios de caso, “la revisión contemporánea de la epistemología de las ciencias sociales ha sido, precisamente, la revalorización de los estudios de caso y, en consecuencia, de los trabajos de campo, tan devaluados por la concepción positivista-nomológica de la ciencia, que sólo reconoce como
 científicas las investigaciones basadas en amplios muestreos de poblaciones de gran tamano Giménez, 2004:26)
El pluralismo metodológico se encuentra en contra posición de las discusiones que han dado origen a la especialización y la hibridación o amalgamiento de disciplinas. La especialización segmenta los objetos de estudio según criterios de escala, instituciones, etc. Por ejemplo, hoy se pueden contar entre 30-40 sociologías sectoriales que tratan de explicar aspectos particulares de relaciones en diferentes ámbitos. La hibridación o amalgamiento se genera por la unión de disciplinas entorno a un objeto de estudio pero no abarca la disciplina completa. “Según autores como Mattei Dogan y Robert Phare (1991) la pluridisicplinaridad así entendida ha resultado más bien estéril para la investigación y las supuestas virtudes que les suele atribuir la academia son míticas
La utilización de esta propuesta metodológica surge de los elementos metodológicos que la EE posiciona como fundamentales en la investigación de fenómenos ecológicos, el pluralismo metodológico y la apertura histórica. Para Passeron, el ámbito de estudio puede variar en tamaño, pueden ser microrregiones, localidades, etc., pero la descripción o teorización siempre se encuentra inmersa en las condiciones socio-históricas. Por tanto, descarta la epistemología monista para la que la ciencia es un modelo único monológico-predictivo. “Tratándose de hechos sociales, impregnados siempre de valores e intereses y penetrados por el poder, el conocimiento contextual no sólo es igualmente válido como ciencia, sino también es el único conocimiento posible”

Recientemente, diversos autores especializados en la metodología de la Ciencia Económica, encabezados por Bruce Caldwell,  han concluido que la economía actualmente está atravesando por un momento de intensa producción, recibiendo muchas aportaciones que continuamente suscitan la polémica. Esto está haciendo que se reconozca cada vez con más facilidad que tanto la actuación de los agentes económicos como la realidad que generan es muy cambiante, por lo que la respuesta que la Ciencia Económica dé a los nuevos desafíos puede y debe ser muy variada. Se concluye, pues, que hay que defender en el campo de la metodología una postura pluralista, según la cual hay que evitar el peligro de caer en la tentación de tratar de imponer y limitarse a un consenso restrictivo, puesto que no existe un único tipo de verdad que tenga con carácter evidente la exclusividad en el análisis fructífero de todos los problemas económicos. El ámbito y método de nuestra materia necesita, pues, ser definido en todo momento en relación con las teorías pertinentes habiendo lugar, por tanto, para más de un programa de investigación científica, si bien la potencialidad de los distintos programas para plantear nuevas preguntas  y solucionarlas es muy distinta.
Estos autores también mantienen que la actitud abierta y tolerante frente a los otros paradigmas y, en especial, a los que no forman parte del núcleo dominante, debería prevalecer en el campo metodológico de la Ciencia Económica. Además, la multiplicidad de puntos de vista metodológicos supone también la multiplicidad de autoridades, cuya pluralidad parece conveniente para dividir las lealtades de quienes se sientan tentados a una adscripción esclava o automática a un determinado sistema o escuela. Y es que la variedad debilita la fuerza particular de cada polo de atracción y facilita la contrastación y la crítica, manteniendo el vigor y frescura con que se deben enfrentar los economistas ante el planteamiento de nuevos problemas, la solución de los ya planteados pero aún no resueltos y la reconsideración de las viejas respuestas.

3.3..Enfoques etnológicos y de análisis de discurso.

El análisis crítico del discurso (ACD) se ubica en cualquier otra aproximación mencionada, pero lo hace desde una perspectiva social, política y crítica, enfocando sobre la manera que el discurso se usa y abusa para establecer, legitimar o ejercer -- y resistir -- el poder y la dominación. Se interesa sobre todo por el análisis del racismo, del sexismo, el clasismo, y la pobreza, y se relaciona con movimientos sociales, como el feminismo, el pacifismo, el ecologismo, la antiglobalización, etc. El ACD no tiene métodos fijos, sino usa los mejores métodos adecuados en el planteamiento y análisis de los problemas sociales, que son su objetivo principal. Los nombres más conocidos en ACD son: Roger FowlerMichel PêcheuxNorman FaircloughRuth WodakLuisa Martín RojoTeun A. van DijkTheo van LeeuwenIan ParkerGunther Kress y Paul Chilton.
1. enfoques etnológicos y análisis del discurso es una ciencia de las ciencias humanasy sociales que estudia sistemáticamente el discurso escritoy oral como una forma del uso de la lengua, como eventos de la comunicacióny como interacción, en sus contextos cognitivos, sociales, políticos, históricosy culturales.
2. antecedentes u para la lingüística, el texto es la unidad superior de la comunicación y de la competencia organizacional del hablante. su extensión es variable corresponde a un todo comprensible que tiene una finalidad comunicativa en un contexto dado. el carácter comunicativo, pragmático y estructural permite su identificación.
3. el análisis critico del discurso u el análisis critico del discurso es un enfoque especial que toma posición política y analiza el papel del discurso en la reproducción de la dominación (como abuso de poder),así como en la resistencia contra la dominación. es un enfoque interdisciplinar del análisis del discurso que considera “ el lenguaje como una forma de practica social”,(fairclough, 1989, p.20) y analiza como la dominación se reproduce y se resiste con los discursos. el acf se desarrollo alrededor de 1980 desde la lingüística critica, y se fundamenta en el acceso desigual a los recursos lingüísticos y sociales, que son controlados por las instituciones. los patrones de acceso al discurso y a los eventos comunicativos son un elemento esencial para el acd.
4. elementos generafdores del discurso en el acd u el acd propone las estructuras de actitud y los modelos mentales como elementos generadores del discurso, ya que cada uno de los individuos se refiere a estos en los deferentes contextos de interacción.
5. estructuras de actitud u teun van fijk(1998) elabora una teoría comprensiva de la ideología en el marco de las relaciones que se dan entre cognición, discurso y sociedad; desde ente punto de vista, las ideologías se entienden como sistemas de creencias, lo cual implica que pertenecen al campo simbólico y del pensamiento, e decir, al nivel cognitivo. su carácter social proviene de la manera como se relacionan con los conflictos, los intereses y las expectativas de grupos, organizaciones e instituciones.
6. modelos mentales u según el concepto de ideología trabajado anteriormente, las ideologías, con el conocimiento, las actitudes y los valores , son representaciones sociales compartidas por miembros de un grupo(garton, 1994; van fijk, 1998; pardo 1999) pero las personas las utilizan de modo individual, tal como hacen con su conocimiento del lenguaje o las actitudes de su grupo o cultura. por lo tanto, las ideologías se adquieren gradualmente, se desarrollan y cambian en y por practicas sociales situadas, y se reflejan especialmente en el discurso gracias a los modelos mentales.

3.2.Epistemología Sociologista

 Las relaciones entre la sociología del conocimiento científico y la epistemología o filosofía de la ciencia han sido largas y conflictivas. Tal vez por el hecho de que ambas se centraban en lo mismo: cómo explicar el conocimiento de un modo adecuado.
La sociología del conocimiento científico -SCC-, de acuerdo con los principios del Programa Fuerte y de sus sucesores, ha desarrollado análisis interesantes sobre el funcionamiento interno de las prácticas científicas reales, pero ha puesto poco interés en las cuestiones normativas.


Por otra parte, la naturalización de la epistemología en clave sociológica ha dado lugar a la epistemología social -ES-, un enfoque naturalista de los problemas normativos que rodean la organización de la producción del conocimiento. Si consideramos el conocimiento como intrínsecamente social, es posible poner a trabajar conjuntamente la ES y la SCC en la reconstrucción de los problemas epistemológicos. De este modo podemos contemplar la ES como un ámbito interdisciplinario para proporcionar orientaciones y foros democráticos en los que se discutan los objetivos de la ciencia y la tecnología.

La sociología es una ciencia que tiene su origen en los albores de la Primera Revolución Industrial, esta ciencia nace como producto de la transición en el mapa demográfico. 
Esta transformación llevó al hombre a encontrarse en un entorno diferente; viéndose frente a problemas que a lo largo de su existencia le habían sido desconocidos y con nuevos actores sociales que protagonizan su interacción; con nuevas formas de producción que conllevan a su alienación y con la novedad del plusvalor. 
Este nuevo modelo en el proceso productivo responde a que las reglas de juego han cambiado tal como las conocía el hombre. Surgirá de esta transformación una nueva clase social que se encontrará en un epicentro conflictivo; el proletario tendrá una particular forma de relacionarse con el medio, que difiere en demasía con la conocida por el campesino. Como señala Jürgen Habermas, el hombre de la industria estará imbuido en un estado de anomia como un extraño entre extraños. 
Volviendo a las primeras líneas, este será el marco de desarrollo de la sociología como ciencia. No obstante lo que aquí debemos formularnos son preguntas como: ¿Cuál es el particular interés se explicita en el surgimiento de la sociología como ciencia?¿Cuál es la relación que tiene la sociología con el hombre? ¿Qué aspectos de éste abordara la sociología? ¿Cómo definirá dichos aspectos para ser abordados? 
Las respuestas a estos interrogantes tendrán como objetivo arrojar luz sobre como a través de la generación arbitraria de una matriz de conocimiento reconocido como ciencia sociológica, una clase particular modela a la sociedad mediante la normalización ejecutada por un poder-saber, haciéndola funcional a una determinada batería de intereses. 
Marco Teórico: 

El discurso de la génesis de la sociología que se comprenderá para su indagación desde las perspectivas teórico-epistemológicas aportadas por Friedrich Nietzsche y Michel Foucault, siendo la argumentación elaborada por Jürgen Habermas la que tendremos en cuenta para efectuar el análisis que emprenderemos, el cual argumenta el desarrollo de la ciencia particular que hemos recortado como fruto de una crisis: 
La sociología es dentro de las ciencias sociales la que mejor se conecta con el problema de la racionalidad, en el plano meta teórico, metodológico y empírico, las razones de esto se relacionan con la historia de la sociología y con razones sistemáticas, es la única ciencia que ha mantenido su relación con los problemas de la sociedad global. Los temas de la sociología son las transformaciones de la integración social por el surgimiento de estados modernos y por la diferencia del sistema económico que los regula por medio del mercado. La sociología es una ciencia de la crisis se ocupa de los aspectos anomicos de la disolución de los sistemas sociales tradicionales y de la formación de los modernos. 
Jürgen Habermas 

Para el abordaje del problema planteado emplearemos en primer lugar una perspectiva nietzscheana, correspondiente con la aportada por él en “Sobre verdad y mentira en sentido extra-moral”, en estos escritos Nietzsche comprenderá el conocimiento como una invención, una artimaña a la que apelará el hombre cuyo fin será la obtención del refugio frente a la anomia y un universo en caos. El conocimiento operará como un salvoconducto hacia un tratado de paz impulsado por los más soberbios y débiles de los hombres. El hombre estoico, el hombre carente de verdades esenciales y desbordado por una red de conceptos, los cuales mediante la contaminación de unos con otros operaran como mallas que contienen y aprisionan, que agrupan y separan. El hombre encontrara aquí su condición de amo-súbdito. Reglas de juego por él fijadas que simultáneamente lo condicionan, verdades que configuran la realidad subjetiva y permiten escapar del estado del caos mediante normalizaciones arbitrarias. 

Otro aspecto teórico que se tendrá en cuenta para la elaboración del presente trabajo, es el aportado por Michel Foucault a partir de la existencia del hombre como objeto desgarrado de la ciencia, siendo este abordado por las epistemes a través de sus dobles, tal como lo hiciera la biología como ser viviente, la economía política como ser trabajador y la lingüística como ser parlante. El hombre en esencia como categoría teórica ha sido relegado. 

Epistemología

3.1..Empirismo Lógico

Corriente de la filosofía burguesa contemporánea; es la continuación directa del positivismo lógico de fines de los años veinte y comienzos de los años treinta de nuestro siglo y aparece como una de las [138] variantes de la filosofía analítica. Los representantes principales del empirismo lógico son Reichenbach, Feigl, Hempel, Bergmann y Frank. El empirismo lógico conserva invariables las ideas básicas del positivismo lógico, a saber: la tesis sobre la reducción de la filosofía al análisis lógico del lenguaje (ahora no sólo sintáctico, como ocurría a comienzos de los años treinta, sino, ademas, semántico –semántica lógica) y la tesis sobre la imposibilidad de justificar teóricamente la existencia de la realidad objetiva, &c.; pero se ha modificado algo en comparación con el positivismo lógico inicial; en particular los empiristas lógicos han rectificado el subjetivismo extremo del Círculo de Viena. Así, en calidad de «lenguaje empírico de la ciencia», el empirismo lógico presenta el denominado lenguaje real, que expresa fenómenos físicos sensorialmente perceptibles, y no el lenguaje de las vivencias personales del sujeto. Esto no significa, sin embargo, adscribirse a las posiciones del materialismo, dado que la aceptación del lenguaje real no implica, para el empirismo lógico, aceptar la afirmación teórica de que el mundo de las cosas tiene existencia objetiva. El empirismo lógico desecha asimismo el principio mantenido en el período del Círculo de Viena de que el conocimiento científico puede reducirse a lo empíricamente dado. No obstante, el empirismo lógico ve en los conceptos científicos tan sólo formas «cómodas» y «adecuadas» de la organización de lo sensorialmente dado, y no un reflejo de la realidad objetiva.


Los empiristas lógicos siempre fueron filósofos muy pertinaces, lo que los llevó a realizar mil y una reformulaciones de su filosofía. Con el tiempo, las críticas que recibió tanto el programa como sus postulados, llevaron a que este fuera definitivamente abandonado.
Por un lado, Karl R. Popper realizó una crítica demoledora a la inducción. Partiendo de la lógica formal, no es válido extraer enunciados generales sobre la base de enunciados particulares. En otras palabras, a partir de “un x es P” no se puede concluir que “todo x es P”. Por otra parte, Popper también criticó el verificacionismo. Según este punto de vista, la corrección de una teoría depende de que pueda ser verificada. El punto de vista de Popper hace referencia a la actitud contraria, según la cual, las teorías deben ser constantemente revisadas con un espíritu crítico, intentando falsarlas.
En “Dos dogmas del empirismo”, W. v O. Quine no solo ponía de manifiesto los dogmas del empirismo clásico (la dicotomía analítico/sintético y el reduccionismo), sino que además dejaba claro que el proyecto empirista basado en el análisis de los enunciados científicos estaba errado, en la medida en que el edificio de conocimiento se enfrenta ante “el tribunal de la experiencia” como un todo, y no los enunciados sueltos, tal y como pensaban los empiristas lógicos.
Thomas S. Kuhn, con su estudio historicista de la ciencia y su investigación de las revoluciones científicas, también dio al traste con el empirismo lógico, al poner de manifiesto los condicionantes sociales, históricos, prácticos, morales, valorativos, etc. que intervenían en la elección de teorías científicas rivales. Fue precisamente la perspectiva historicista la que tuvo mayor incidencia por lo que a la superación del empirismo lógico se refiere. De hecho, se ha dicho que Thomas Kuhn encabezó la “revuelta historicista” en Filosofía de la ciencia.





Actualidad del pensamiento
La diferencia más relevante entre las grandes corrientes filosóficas y los métodos de conocimiento estriba en la importancia o no que le dan a lo físico, o en su contraposición, a lo racional.
El empirismo, o conocimiento como fruto de la experiencia, abre las posibilidades para que el hombre se convierta en autodidacto de su propia vida. El hombre que experimenta es un hombre que conoce, que despeja interrogantes, que descubre el mundo. Cifrar toda la existencia en las experiencia vividas lleva, en gran medida, a desconocer la historia y los planteamientos hechos hasta el momento, porque así se tengan por establecidas cosas que pudieron ser fruto de la experiencia, se puede concluir que lo vivieron otros hombres en otra época, en circunstancias distintas, y hoy se puede experimentar de manera diferente y llegar a otras conclusiones.
El empirismo derriba con facilidad conceptos, visiones doctrinales, religiosas y teóricas, reduciéndolas a nada, porque no son fruto de las sensaciones.
El hombre de hoy definitivamente es muy empirista, y esto lo ha llevado a sentirse protagonista de su propia historia, a descubrirse capaz, a valorarse y a creerse. El poder experimentar y descubrir el mundo a través de los sentidos es mucho más llamativo que hacerlo a través de lo que la tradición ha enseñado.
El empirismo acaba con las prohibiciones, los dogmas, los métodos científicos preestablecidos y se reafirma en la persona como sujeto capaz del conocimiento.



                        ACERCA DE LA “CONCEPCIÓN CIENTÍFICA” Y SUS OBJETIVOS
· El objetivo principal del Círculo de Viena, como decíamos, consistió en la clarificación del lenguaje científico, que implicaba, por un lado, la eliminación de la metafísica –tal como ellos la concebían–, y por otro, la elaboración de un lenguaje universal artificial diferente del lenguaje natural o cotidiano.
· La meta ulterior de la clarificación del lenguaje de la ciencia era colaborar tanto con la comunicación entre científicos así como con la comunicación de la ciencia a la sociedad. Pues, el conocimiento científico sería aquel que llevaría al progreso social y económico.
· Los empiristas lógicos tenían una fuerte tendencia anti metafísica. Los empiristas lógicos consideraban que los únicos enunciados con significado cognoscitivo (es decir, que constituían conocimiento) eran los que proporcionaba la ciencia fáctica, es decir, aquellos que podían relacionarse de algún modo con la experiencia, y los enunciados analíticos de las ciencias formales, como la matemática o la lógica. Un enunciado es analítico si su verdad depende del significado mismo de los conceptos que figuran en él, como en el caso de las definiciones (“los solteros no están casados”) o bien en virtud de su propia forma, como en el caso de las tautologías. Los enunciados de las ciencias fácticas además de significado cognoscitivo, tenían significado empírico. “Un enunciado tiene significado cognoscitivo si es analítico o contrastable con la experiencia”
· Frases como “El universo de esta noche tiene la vastedad del olvido y la precisión de la fiebre”, en este sentido, no tendría significado cognoscitivo, pues, no serían contrastables por medio de la experiencia. Su objetivo no es describir un hecho del mundo, sino expresar las emociones de la persona que la emitió.
· Consideraban, en este sentido, que existían dos tipos de juicios de valor: los absolutos y los instrumentales. Los juicios de valorabsoluto eran aquellos en los que se afirmaba la deseabilidad de cierto valor u objetivo –por ejemplo, “la sociedad debe tender hacia una mejor distribución”– mientras que los juicios de valor instrumental afirmaban los medios para obtener tales objetivos –por ejemplo, “para lograr una mejor distribución, los impuestos deben ser progresivos”–. Los primeros carecían de significado empírico, y por no ser analíticos, de significado cognoscitivo. Los segundos, en cambio, sí tenían significado empírico.